Empecé revendiendo Limba hace un año y mis clientas vuelven siempre. La calidad de las telas y las terminaciones se nota apenas las tienen en la mano. Los productos se venden solos.
Probé varias marcas mayoristas y con Limba es donde mejor margen tengo. Los precios me dejan armar promos para mis clientas y seguir ganando bien.
Lo que más valoro es que nunca estoy sola. Mati y el equipo me responden los mensajes, me avisan cuando entran novedades y me ayudan a elegir el surtido. Se nota que les importa que a las revendedoras nos vaya bien.
El envío llega siempre en los tiempos que te dicen y la reposición de talles más pedidos es rápida. Eso me cambió el negocio.
